Era una noche fría y a pesar de eso había personas inundando las calles y para mi sorpresa todos van tranquilos, algunos perdidos en sus pensamientos tratando de evitar su realidad y justo así me encontraba yo, como alguien mas, caminando mientras pensaba en lo divertido que seria hacer todo lo que nunca he hecho, caminé tratando de esquivar el frío, hasta que me tope con ella, se veía igual de hermosa que siempre, ni siquiera este clima podría compararse con ella, ella estaba sonriéndome haciendo que me pusiera bastante nervioso y se acerco a mi, ¿que se supone que deba hacer? no quiero parecer un idiota, no se que decirle.
--Hola--me dijo con su voz que hacía que todo volviera a estar bien.
--H-Hola, ¿P-Puedo abrazarte?-- no puedo creer que le haya preguntado eso, ¿Que clase de idiota soy?
ella se acerco a mi para abrazarme, sus abrazos abrazos podían traer paz a cualquier persona. la luz de la luna hizo que me distrajera solo para darme cuenta que otra vez mi mente me engañó, regresando fría realidad, en aquella noche, la tercera noche sin ella.
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