martes, 23 de febrero de 2016

Español

Sentimientos
Cuando abro los ojos encuentro a alguien justo enfrente de mí. Me muevo y se mueve conmigo. Me mira pero no lo hace, realmente no hay mucho en su mirada. Esos labios resecos y aquella mirada turbia, trato de ver a través de ella. Veo el café de sus ojos chocolate. Me cuesta encontrar sus pupilas por la oscuridad que abruma y perturba su mirada, sin embargo cuando lo hago me pierdo en esta, caigo en su profundidad y es tanto lo que veo que me asusta y regreso de la frialdad por conmoción de haberme perdido en el reflejo de mi mirada. Por última vez me veo, esta vez solo viendo sin ver, sin sentir, sin tratar de adentrarme en lo que desconozco. Esta vez decidido, tomó el arma, me secó las manos y salgo del baño con la misma mirada con la que entre.

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